Revelando el Mito del Yin – Yang

Revelando el Mito del Yin – Yang

Como el Qi interactúa con la Forma, siempre está en constante movimiento. Dentro de este movimiento se desarrollan etapas que contenidas en un principio y un fin. Es más fácil comprenderlo si lo miramos desde el punto de vista de nuestra vida diaria: Cuando terminamos una tarea, nos preparamos para empezar otra nueva y así terminamos un ciclo para continuar con otro nuevo.

Para morir, antes debimos nacer, pero entre nacer y morir se desarrollaron las etapas de engendrar, nacer, crecer, madurar, envejecer, morir. De ahí el siguiente Fundamento de la

Metafísica China:

El Yin y Yang. Dos opuestos que se complementan e interactúan uno con otro para lograr el equilibrio. Yin y Yang son las dos formas extremas primarias «LIANG I». Representan lo positivo – negativo, blanco – negro, abierto – cerrado, lleno – vacío  donde Yang es «positivo, blanco, abierto, lleno» mientras que el Yin será «negativo, negro, cerrado, vacio».

«Hay que cerrar lo que debe estar cerrado y abrir lo que requiere estar abierto»

En el Feng Shui manejamos el Yin y el Yang para lograr el equilibrio y la armonía. Si vamos a trabajar con el principio de «cerrar lo que necesita estar cerrado y abrir lo que requiere estar abierto» aplicamos los fundamentos: El Qi o energía que fluye, se distribuye y se retiene, y el Yin-Yang los opuestos abierto-cerrado, blanco-negro, claro-oscuro, día-noche, lleno-vacío, despejado-atiborrado.

Una pared sólida se considera Yin porque no tiene aberturas, mientras que una pared con ventanas o puerta se tratará como una pared Yang.

Puertas y Ventanas:

Para que el Qi pueda fluir con suavidad y entrar a la vivienda debe ser transportado por el viento y las personas. Este Qi entra por las aberturas –Puertas y Ventanas- que deben permanecer libres y despejados. Un ambiente oscuro crea un estado Yin, obstruyendo el paso del Qi.

Cuando en el exterior existe una mala energía, debemos evitarla “cerrando” o haciendo Yin esa pared. Por ejemplo un poste o tronco de un árbol que se localiza frente a una puerta. La solución es clausurar esa puerta buscando otro acceso a la vivienda.

Texto: Carmen Helena Boada

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